“Como con los ojos de niño de me sentí, sin diferenciar el bien del mal, solo viendo una base, un bruto de todo lo que puede llegar a ser y seguramente nunca sea. ¿Qué hacer ahora? ¿Continuar jugando con plastilina?… o vislumbrar lo que puede ser una vida soñada y pelear por ella con todas tus ganas. Como títeres cuando los hilos no sabes bien quien los maneja.”
Hace poco volví a tener esta sensación y la experiencia no me ha enseñado la respuesta, tampoco el decantarme por un lado u otro, y ahora que de nuevo debo elegir con plastilina en las manos me veo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario